Por Roberto F. Campos
De la redacción de Economía
Este segmento representa en la actualidad un negocio imparable que supera los 520 mil millones de dólares (2026).
La industria deportiva global no muestra signos de desaceleración. En 2026, el negocio del deporte de alto rendimiento se consolida como un gigante económico, impulsado por la tecnología, los derechos de medios y la ampliación del deporte femenino.
Con una proyección de mercado que supera los 521 mil 740 millones de dólares, el sector crece a un ritmo anual de 5,3 por ciento para confirmar que la pasión por el deporte es también un motor financiero de primer orden.
El epicentro de este crecimiento reside, en gran medida, en la explosiva escalada de los derechos de retransmisión.
Se espera que el gasto global en derechos deportivos alcance la cifra récord de 67 mil 340 millones de dólares en 2026, un incremento de 9,6 por ciento respecto al año anterior.
Ese auge está impulsado por eventos icónicos como los Juegos Olímpicos, cuyas tarifas de emisión superarán por primera vez los mil millones de dólares, y la Copa Mundial de la FIFA, ampliada a 48 selecciones, que generará unos cuatro mil millones de dólares en derechos, sin contar las fases de clasificación.
América del Norte se mantiene como el bastión indiscutible de este mercado, responsable de 52 por ciento del gasto mundial en derechos, con 34 mil 900 millones de dólares.
El gigante tecnológico y de medios Amazon sigue revolucionando el mercado, mientras que la fusión de gigantes del entretenimiento como Warner Bros. Discovery y Paramount, así como la adquisición de 10 por ciento de ESPN por la National Football League (NFL), figuran en primeros planos.
Tales elementos demuestran que el contenido deportivo en vivo es el activo más valioso en la guerra del Streaming.
Sin embargo, la tecnología no solo mueve el dinero, sino que está redefiniendo el juego desde dentro.
La inteligencia artificial (IA) se convierte en la herramienta indispensable para la búsqueda de la perfección en el alto rendimiento.
Se estima que el mercado global de análisis de datos en deportes de élite alcanzará los 8.4 billones de dólares en 2026 (un billón equivale a un millón de millones), 27 puntos porcentuales más que en 2021.
Clubes como el Brighton & Hove Albion son el ejemplo perfecto de esta revolución: con el uso de algoritmos avanzados para la detección de talentos.
Dichos clubes pasaron de la tercera división inglesa a competir en Europa y a generar plusvalías millonarias, como los 110 millones de euros obtenidos por el traspaso de Moisés Caicedo al Chelsea.
Ligas como la NBA y la Fórmula 1 también se suben a esta ola mediante la IA para simular estrategias, prevenir lesiones y mejorar el rendimiento deportivo en tiempo real.
La Fórmula 1 siempre resultó sinónimo de velocidad, y ahora la IA permite responder a preguntas complejas casi de inmediato. Con tantos datos en juego, da una ventaja competitiva clave, afirmó el responsable de ciencia de datos de McLaren, Andrew McHutchon.
En ese escenario, el deporte femenino emerge como el gran protagonista económico de la temporada.
Por primera vez en la historia, los ingresos globales del deporte femenino de élite superarán los tres mil millones de dólares en 2026, lo que supone un crecimiento interanual de 26 por ciento.
El fútbol y el baloncesto son los motores principales con 70 por ciento de esta facturación.
El éxito de figuras como Coco Gauff, la deportista mejor pagada del mundo con 33 millones de dólares, demuestra que el interés de los patrocinadores (que suponen 45 por ciento de los ingresos) es mayor que nunca y convierte a las deportistas en iconos globales.
Superar la marca de los tres mil millones de dólares en 2026 es un logro fenomenal que lleva a una nueva fase, definida por la escala y la inversión sostenida, declaró el responsable del Sports Business Group de Deloitte, Jennifer Haskel.
El futuro del negocio deportivo está escrito en números y bytes en medio de una ruta que simplemente crece por año.
La combinación de tecnología de punta y la expansión de la base de aficionados en todo el mundo no solo augura un año récord en 2026, sino que dibuja un horizonte de crecimiento sostenido hasta 2030, en el cual se espera que el mercado global supere los 654 mil millones de dólares.
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