martes 26 de mayo de 2026

Angola en la búsqueda de liderazgo en África (+Fotos +Info)

Luanda (Prensa Latina) En los últimos años, el nombre de Angola resalta en escenarios africanos tan diversos como la resolución de conflictos, los proyectos de integración regional y la búsqueda de financiamientos y construcción de infraestructuras para el desarrollo.
Por:
Karina Marrón González
Corresponsal jefa en Angola

Arropada en las presidencias rotatorias de diferentes organizaciones regionales y continentales que ha presidido desde 2021, la nación africana ha sabido aprovechar estos espacios para impulsar los propósitos comunes, pero también para consolidar un papel de liderazgo en África.

Para el jefe del departamento de Estudios Estratégicos de la Academia Diplomática Venancio de Moura, António Elías Correia, el país ha tenido una proyección continental desde su propia independencia.

En tal sentido, recordó que el primer presidente de Angola, António Agostinho Neto, afirmaba que la nación sería, por voluntad propia, trinchera firme de la revolución en África, marcando un rumbo en cuanto a la defensa de los intereses africanos.

En la actualidad, apuntó, ese compromiso se hace evidente en diversos frentes, donde los más relevantes son la vertiente económica y la política, y dentro de esta última en particular la resolución de conflictos, aportando su experiencia de haber logrado la paz luego de 27 años de guerra civil.

“Ese episodio impulsó a nuestro país en el camino de la búsqueda de la paz a nivel del continente africano, razón por la cual el presidente João Lourenço fue electo Campeón de la Paz y la Reconciliación”, acotó.

Desde la presidencia de la Conferencia Internacional de la Región de los Grandes Lagos (CIRGL), de la Comunidad para el Desarrollo de África Austral (SADC) y de la propia Unión Africana (UA), la nación angoleña ha trabajado por la paz y la seguridad, liderando incluso procesos de búsqueda de soluciones a conflictos.

Mención especial merecen en este sentido sus aportes a la reconciliación en la República Centroafricana, al contribuir a una salida sin violencia, basada en las consultas con los líderes de los grupos armados y el compromiso con la aprobación de la Hoja de Ruta Conjunta para la Paz.

También la atención prestada, desde la presidencia de la SADC, al control del terrorismo en la región de Cabo Delgado, en Mozambique, así como su papel de mediador designado de la UA en el conflicto entre República Democrática del Congo (RDC) y Ruanda.

Este último, por su duración, violencia y la grave crisis humanitaria que ha provocado, es quizá el que más atención ha generado, y donde Luanda se empeñó con dedicación hasta alcanzar consenso entre las partes en puntos álgidos, como el Concepto de Operaciones (Conops).

Este instrumento, diseñado para la neutralización de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) y la retirada de las fuerzas/levantamiento de las medidas de seguridad adoptadas por Kigali, es uno de los elementos esenciales para callar las armas, algo que todavía no ha ocurrido.



Pese a sus esfuerzos, el acuerdo de paz no llegó a firmarse en Angola, que abandonó la mediación en marzo de 2025, al amparo de las responsabilidades asumidas al frente de la UA.

No obstante, el Conops fue retomado en el Acuerdo de Washington, alcanzado entre la RDC y Ruanda en junio de 2025, bajo mediación de Estados Unidos, y ratificado en diciembre de ese año, en una ceremonia a la que fue invitado el presidente Lourenço.

Angola, a quien el conflicto en el este congoleño le toca de cerca por ser un país vecino y compartir perspectivas de negocio, se ha involucrado en otros momentos posteriores de este proceso, sin resultados positivos.

Sin embargo, Elías Correia dijo a Prensa Latina que no puede considerarse como un fracaso y tampoco cree que pueda dañar su imagen como mediador confiable.

“Hubo muchos pasos positivos. Hubo cumbres en las que el presidente de la RDC participó y el presidente de Ruanda también”, rememoró y apuntó que estuvieron muy cerca de concretar el acuerdo, pero valoró que falta voluntad política de las partes y compromiso de la comunidad internacional para alcanzar un verdadero cese al fuego.

En su opinión, el prestigio de Angola en este ámbito continúa intacto, y si la Unión Africana requiere sus empeños en otro momento podrá contar con ellos.

CONSTRUIR UN FUTURO COMÚN

“Angola puede ser una puerta para las exportaciones hacia otros países de la subregión”, sostuvo en conversación con Prensa Latina el embajador de Bélgica en este país, Stéphane Doppagne, a propósito de la presencia en Luanda, del 4 al 9 de mayo, de una misión económica de esa nación europea.

No sólo Bruselas mira actualmente hacia esta nación africana por sus oportunidades de negocio y potencialidades, sino también la Unión Europea y Estados Unidos, los cuales muestran un particular interés en el Corredor de Lobito, una iniciativa convertida en tarjeta de presentación de cara a la inversión extranjera.

El Corredor de Lobito es un pivote logístico estratégico que va a contribuir al desarrollo del continente africano, sostuvo el jefe del departamento de Estudios Estratégicos de la Academia Diplomática Venancio de Moura.

Y detalló que permitirá llevar recursos minerales desde Zambia y RDC hasta el puerto de Lobito y de ahí exportarlo a diferentes regiones del mundo a menores costos.

Llamó la atención sobre el interés que despierta el proyecto y afirmó que Angola tiene que crear mecanismos para la producción a gran escala en torno a la vía ferroviaria, aprovechando las regiones fértiles para la producción de cereales, leguminosas y frutas con vistas a la exportación.

El Corredor de Lobito no es, sin embargo, solo un proyecto de negocios, pues uno de sus grandes objetivos es promover una integración real entre países de la región.

“La diplomacia angoleña ha estado trabajando para la internacionalización de las empresas nacionales y la atracción de inversiones, también en la integración regional económica y en la Zona de Libre Comercio Continental”, donde el Corredor de Lobito es una pieza clave, comentó Elías Correia.

 


El país igualmente está promoviendo la interconexión energética, aprovechando que actualmente genera más energía que la que consume, debido a la falta de redes para llevar la electricidad a todo el territorio nacional.

Vender el excedente no sólo ayudará a naciones vecinas, sino que también les proporcionará recursos para ampliar las conexiones en casa.

En tal sentido, el 14 de mayo el presidente angoleño recibió al ministro de Recursos Hídricos y Electricidad de RDC, Molendo Sakombi, con quien abordó el proyecto de una línea de transmisión de mil 450 kilómetros, que enlazará la provincia angoleña de Malanje y la región de congoleña de Fungurume.

La necesidad de crear infraestructuras básicas, de industrializar y transformar en África las materias primas que el continente posee, ha estado en el centro de las presidencias de Angola en organismos regionales y continentales, así como en su proyección en diferentes escenarios internacionales.

La III Cumbre para el Financiamiento de Infraestructuras en África (28-31 de octubre de 2025), dedicada al capital, corredores, comercio en inversión en infraestructuras para el desarrollo, que logró movilizar casi dos mil millones de dólares, ejemplifica en qué sentido se movió Luanda al frente de la UA.

También esa intención se vio en otros eventos que tuvieron su sede aquí el pasado año, como la 17 Cumbre de Negocios Estados Unidos-África (22-25 de junio) y la séptima Cumbre Unión Africana-Unión Europea (24-25 de noviembre).

Angola ha ganado cierta confianza no solo en el continente africano, sino también de la comunidad internacional, dijo Elías Correia y agregó que la amplia participación en eventos organizados aquí lo ejemplifica, además de contribuir a la visibilidad del país.

El Ministro de Estado para la Coordinación Económica, José de Lima Massano, recientemente consideró la elección de Angola para la reunión de la Cumbre Africana de la Industria Financiera (AFIS), en noviembre, como “una muestra de confianza” en el país y en las reformas que implementa.

Sin duda alguna, la nación africana atrae numerosas miradas, lo cual habla de una consolidación de su imagen como nación emergente dentro del continente, afianzada en la paz y la estabilidad nacional y oportunidades en el ámbito económico.

Complementarlo con una sociedad cada vez con mayor nivel educacional, que cree mejores capacidades y oportunidades, además de ofrecer mayor protección social, es parte del gran reto.

arb/obf/kmg

Colaboraron en este trabajo:
Amelia Roque
Editora Especiales Prensa Latina
Oscar Bravo
Jefe de la Redacción África y Medio Oriente
Laura Esquivel
Editora Web Prensa Latina
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