Por Nara Romero Rams
Corresponsal jefe en Etiopía
A las puertas de la XXXIX Cumbre de la UA, cabe recordar que al establecerse la OUA en 1963 Addis Abeba contribuyó a reducir la división ideológica entre los grupos de Monrovia y Casablanca, en la cual venció la unidad africana por encima de las ideologías sostenidas por cualquiera de las facciones.
Tras la descolonización, Casablanca (Ghana, Egipto y Marruecos) abogaba por una federación política inmediata y radical, mientras Monrovia (Liberia, Nigeria, Senegal) defendía una cooperación económica gradual y soberanía nacional, y marcaba diferencias estructurales en el camino hacia la integración continental.
Fue entonces que el emperador etíope Haile Selassie (1930-1974) y diplomáticos locales mediante cabildeos lograron imponer la solidaridad, fundar la OUA y esta capital ser la sede permanente de la organización.
Como centro de diplomacia africana, Etiopía afianza su historia de independencia, su defensa de la igualdad de los negros, el compromiso con la seguridad colectiva, importancia simbólica para el panafricanismo y apoyo práctico a las luchas de liberación de las naciones africanas.
La OUA promovió la unidad entre las naciones, liberó a África de las reglas coloniales y del apartheid, fortaleció a cooperación para el desarrollo entre los Estados miembros y con el mundo, además de reforzar la soberanía y la integridad territorial de las naciones.
Al cambiar a Unión Africana en 2001, el legado histórico de Etiopía, la voluntad inquebrantable de sus líderes de propagar la agenda común en la etapa global la consolidó como el epicentro de la diplomacia africana.
Desde la conferencia fundacional de 1963, esta capital acoge con éxito las principales cumbres anuales de la organización, un importante espacio donde los líderes africanos discutan las agendas, los procesos de toma de decisiones y elaboran políticas y estrategias que ayudan a trazar el futuro compartido.
Addis Abeba también alberga varias organizaciones multilaterales, embajadores y diplomáticos residentes, que la colocaron aún más cerca de los debates de política, seguridad y asuntos clave de la UA.
En cinco ocasiones asumió el cargo de presidente de la UA, mientras que una vez fungió como secretario general.
La trayectoria etíope recoge contribuciones a temas críticos como la paz y la seguridad, la mediación, el cambio climático, la integración regional y el desarrollo económico.
CONTRIBUCIONES A LA PAZ Y DESARROLLO DE ÁFRICA
Desde los años cincuenta, Etiopía ha sido un país que aporta tropas a las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y de la Unión Africana. Para la región del Cuerno de África, sobresale su papel como mediador en Sudán del Sur y Somalia.
Fuentes oficiales señalan además su éxito en más de once misiones de mantenimiento de la paz tanto en África como en otros lugares. En 2025, se convirtió en miembro del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana por tres años.
A propósito de esa designación, el Ministerio de Asuntos Exteriores etíope destacó entonces que constituía un reconocimiento a las contribuciones a favor de la estabilidad y el desarrollo en todo el continente africano.
Uno de los ejemplos más notables de los esfuerzos de mediación fue la participación posterior a 2018 en el proceso de paz de Sudán del Sur, al involucrar a las partes en conflicto en los acuerdos de paz.
De igual manera, Etiopía facilitó el diálogo en las tensiones entre Sudán y Juba, así como entre las partes enfrentadas en territorio sudanés, mostrando su capacidad para actuar como árbitro neutral.
Sobresale la responsabilidad con la UA en materia de desarrollo económico e integración regional.
La Agenda 2063 de la organización continental describe una visión para el desarrollo de África y hace hincapié en la integración económica y la cooperación.
En correspondencia, Etiopía participa activamente en iniciativas alineadas con este programa, posicionándose como una potencia de energía económica y renovable para un África próspera e integrada.
Un reflejo de esa postura son las inversiones nacionales en proyectos para una colaboración económica entre las naciones africanas, como las zonas de la industria del libre comercio, la conectividad de infraestructura, el desarrollo verde y las iniciativas de cambio climático.
El Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA), lanzada en 2021, representa una oportunidad significativa para el continente con vistas a promover el comercio intraafricano y reducir las barreras al comercio interestatal.
La participación de Addis Abeba en AfCFTA subraya su compromiso con la integración económica regional y abre nuevas vías para las asociaciones comerciales.
Por otra parte, el esfuerzo del Gobierno etíope para renovar la capital de la diplomacia africana es reflejo de la diligencia para transformar la ecología de la ciudad de una manera propicia para los embajadores, diplomáticos y personal de organizaciones internacionales residentes.
Corredores de desarrollo, restauración de sitios patrimoniales, promoción de la infraestructura digital, diversificación de la gastronomía, entre otras acciones, muestran la defensa de Etiopía como emblema del panafricanismo y la solidaridad continental.
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