En esta edición La Corchea está dedicada a resaltar lo culto y lo popular de nuestro acervo musical. Del lado académico y ‒¿por qué no?, también popular‒ mostramos el universo pianístico de un pedagogo y creador de larga trayectoria; y la música coral, en la voz de dos destacadas maestras de esta manifestación.
Por la parte popular ‒igualmente objeto de investigación académica‒ nos acercamos a la Música Antigua de Tradición Oral (de la que somos portadores) y al capital simbólico que desde acordes inolvidables acumuló uno de nuestros más influyentes flautistas.
De eso se trata la quinta entrega de la revista: de ver la música cubana como una sola, un todo de incontable riqueza acústica, con melodías nacidas del pueblo, aprendidas en conservatorios, recogidas en partituras, preservadas en los cantos que pasan de una generación a otra y logran perpetuar esa herencia intangible que nos distingue como nación.